Terapia de Pareja

Una buena convivencia en pareja (sea de novios, convivientes, amantes, separados, divorciados) y sea esta heterosexual u homosexual, es una de las condiciones más deseadas en las personas que me consultan. El conflicto en la pareja surge por lo general a los pocos meses de haberse iniciado la relación, justo cuando la pasión sede su paso a la realidad que impone la cotidianidad.

Muchas decisiones en el ámbito afectivo se toman en forma reactiva, cegados por emociones tales como la rabia, la tristeza o el miedo. El foco principal en la terapia de pareja consiste en esclarecer de la manera más objetiva posible, qué es exactamente lo que está ocasionando el conflicto. El segundo paso es darle a entender a la pareja que entre una riña y una separación definitiva, existen muchos caminos alternativos que se pueden transitar, de la mano de un especialista. Es el momento de implementar lo que denomino 'un paréntesis terapéutico' en el que las personas involucradas en relaciones tormentosas hacen una pausa en la relación y son guiados con pautas conductuales muy precisas a seguir, a fin de conciliar soluciones. Los miembros de la pareja adquieren herramientas teóricas y prácticas, destinadas a aprender a desempeñarse con buen manejo emocional, ingrediente principal para lograr la solución de conflictos en sus relaciones afectivas.

Tener claridad de qué hacer y cómo, es fundamental para preservar las relaciones amorosas. Cuando la situación es irremediable y la pareja debe romper definitivamente, se realiza lo que se denomina un cierre de proceso. Esto incluye indicaciones muy puntuales a seguir para el buen manejo o finiquito de todos aquellos asuntos que hasta ese momento los atañe. Esto va desde acordar cómo proceder con los hijos (cuando los hay) hasta la gerencia de aspectos tanto materiales, financieros y sociales. De la igual forma, se dan indicaciones de cuándo y cómo abrir nuevos procesos amorosos, para evitar el reincidir en conflictos similares a futuro.

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